11 de marzo de 2012

R.I.P. Jean Giraud, o el genio de Moebius nos ha abandonado

Desgraciadamente, este fin de semana hemos de volver a decir adiós a un grande de la fantasía y la ciencia-ficción. Si hace apenas siete días nos dejaba Ralph McQuarrie, ayer Jean Giraud, más conocido como Gir o Moebius, se despedía, dejando tras de sí un legado que quedará indeleble.
Jean Giraud nació el 8 de Mayo de 1938 en Nogent-sur-Marne (Val-de-Marne, Francia). Alumno de la Escuela de Artes Aplicadas de París, publica sus primeras historietas a partir de 1956 en publicaciones juveniles como "Fripounet et Marisette" o "Coeurs vaillants", trabajos gracias a los cuales conoce a Jijé, que lo recluta como asistente para su obra "Jerry Spring". Poco después, a principios de los '60, el guionista Jean-Michel Charlier busca dibujante para un western al que le lleva dando vueltas desde hace tiempo y Jijé le recomienda al joven autor que a partir de entonces será conocido como Gir. Así, en 1963 sale a la venta "Fuerte Navajo", la primera historia del conocido Teniente Blueberry.
Este cómic, según palabras del autor, le da la oportunidad de hacer "cine en papel", basándose en actores como Jean-Paul Belmondo o Clint Eastwood para caracterizar al protagonista y en las obras de Sam Peckinpah, Sergio Leone y John Ford para la ambientación. La obra se hace popular rápidamente, lo que le da al historietista la libertad para lanzarse en otras aventuras editoriales, siendo la más famosa de ellas la revista "Métal Hurlant" donde, junto a otros compañeros del género, da rienda suelta a aventuras de ciencia-ficción con cierto toque onírico que, a pesar de pasar bastante desapercibidas en la época que se publicaron, son a día de hoy una referencia en el género. Para esta andadura crea un segundo alter ego, Moebius, en referencia a la banda de Möbius, símbolo del infinito.
Paralelamente a su labor como historietista e ilustrador, Jean Giraud participa en los diseños de multitud de películas, como "Alien, el octavo pasajero", "Tron", "Masters del universo", "Willow" o "Abyss", donde ha inspirado con sus dibujos el desarrollo de la escenografía, siendo galardonado en varias ocasiones por esta actividad.
En 1978 se publica "Los ojos del gato", su primera obra junto a Alejandro Jodorowsky, con quien narraría de 1980 a 2001 la epopeya de "El Incal", que ha acabado siendo su obra más famosa y de mayor renombre.
Entre los autores más influenciados por este genio del papel y el lápiz se encuentran Milo Manara, Rafa Negrete o Enki Bilal, y sus dibujos fueron una referencia visual para filmes como "Blade Runner" o las dos trilogías de "Star Wars". 
A continuación, y a modo de conclusión, os dejo una galería con obras del autor.

4 de marzo de 2012

R.I.P. Ralph McQuarrie, o una estrella que se apaga

Anoche falleció Ralph McQuarrie a la edad de 82 años, por causas que no han sido reveladas de momento. La mayoría de vosotros no tendréis ni idea de quién era, pero seguro habréis disfrutado con sus creaciones.
Ralph McQuarrie era diseñador conceptual e ilustrador, y en su currículum constan proyectos como "Battlestar Galactica", "E.T.", "Jurassic Park", "Star Trek", "Cocoon", "Encuentros en la tercera fase" y, sobre todo, la trilogía original de "Star Wars".
Ralph, natural de Indiana, comenzó su carrera a principios de los '60, trabajando como ilustrador técnico para Boeing y la CBS, hasta que en el año 1968 un primer encuentro con George Lucas, al que dejó impresionado, le llevaría a ser siete años más tarde el principal diseñador conceptual de "Una nueva esperanza", dando forma e imagen a los guiones y creando los hoy ya inmortales diseños de personajes de C-3PO y R2D2, Chewbacca, Yoda y Darth Vader entre otros, además de muchos de los entornos y naves que aparecen en los films.
Ralph repitió con las dos secuelas, e incluso se atrevió a aparecer como el general Pharl McQuarrie en "El imperio contraataca". Pero sin duda el momento cumbre de su carrera fue cuando el ilustrador ganó el Oscar a los Mejores Efectos Visuales gracias a su trabajo en Cocoon.
McQuarrie llevaba años retirado, y deja a su mujer Joan. Muchos allegados, entre ellos su amigo George Lucas, ya han expresado sus condolencias y palabras de apoyo, a la vez que han alabado el gran trabajo del artista, que perdurará en la memoria colectiva por mucho tiempo.
A continuación os dejo con una galería del autor, que incluye los primeros diseños de los vehículos AT-AT y de C-3PO y R2D2.

3 de marzo de 2012

Monster Box 2, o cinco películas de la serie B del siglo XXI que hay que ver

Bienvenidos a la segunda entrega de Monster Box, una sección de este blog destinada a recomendaros esas películas que pasan desapercibidas para la mayoría del público pero de las cuales debería haber una copia en la estantería de todo buen cinéfilo.
Esta vez, me centraré en joyas del séptimo arte más barato pero con más corazón (y tripas, e intestinos, y cerebros...) de la primera década del siglo XXI. Tal vez no estén todas las que son, pero lo son todas las que están, así que coged vuestro bol de palomitas y un refresco tamaño extragrande, apagad los teléfonos móviles, ¡y disfrutad del viaje!


Freddy vs Jason (2003) de Ronny Yu

Por qué? Resulta curioso que empecemos el viaje con una película que tiene de todo menos un bajo presupuesto y pobres efectos visuales, pero dada la repercusión de los personajes a los que nos referimos y la productora que produjo el film, espero que lo entendáis y me perdonéis.
La idea de realizar este duelo de titanes del slasher venía de lejos. En 1987, New Line Cinema y Paramount intentaron por primera vez realizar un crossover de las dos franquicias pero, tras barajar varios guiones y tramas, no lograron ponerse de acuerdo. Tras el fracaso en taquilla de "Viernes 13 Parte 8: Jason toma Manhattan", los derechos del serial killer de Crystal Lake pasaron a New Line, pensando que así resultaría más sencillo llevar a cabo el proyecto. Y sin embargo, hicieron falta un total de dieciséis años, dieciocho guiones y más de seis millones de dólares malgastados en pre-producción de posibles films para que por fin la cinta fuese rodada.
Como ocurre con las entregas anteriores de ambos personajes, aquí no hay que buscar una historia elaborada ni grandes actuaciones (exceptuando la del maestro Englund, por supuesto, a quien el disfraz de Freddy le sigue quedando como anillo a la cuchilla). Nos encontramos ante un producto de entretenimiento sin grandes pretensiones más allá de darles a los fans lo que largo tiempo llevaban esperando, un festival de sangre y humor negro que sienta bastante bien y resulta efectivo visualmente.
A pesar de las críticas, fue un rotundo éxito en taquilla, lo que propició el planteamiento de una segunda entrega en la que incluirían a otro grande de la serie B, el protagonista de la trilogía "Evil Dead", Ash Williams. Desgraciadamente, los involucrados esta vez no tuvieron tanta paciencia y el proyecto fue deshechado, siendo el guión reciclado para que la historia viese la luz en formato de comic book.



Ju-On: La maldición (2003) de Takashi Shimizu 

Por qué? El cambio de milenio supuso para el seguidor del cine fantástico toda una revolución al ver cómo de repente estábamos siendo invadidos por una infinidad de producciones de los países asiáticos que, a pesar de unos presupuestos rídiculamente bajos (como buena serie B), calaban hondo en el espectador a base de indagar en los miedos más básicos del ser humano, como el temor a la oscuridad o sentirse rechazado y abandonado por sus prójimos. "Ringu" ("The Ring - El círculo" en nuestro país) dio el pistoletazo de salida en Occidente, con una historia cuidadosamente elaborada y alusiones a populares leyendas urbanas. Y poco después nos llegó "La maldición".
Una casa encantada, los fantasmas de un niño muerto y su madre y un brillante juego de flashbacks y flashforwards durante todo el metraje convirtieron a esta humilde cinta en todo un éxito, que dio lugar a secuelas y el inevitable remake estadounidense, que en este caso fue puesto en manos de su creador para delicia de sus fans, que vieron cómo la obra no fue tan vampirizada y trastocada como ocurrió por ejemplo con la ya citada "Ringu" o "The Eye", por poner algunos ejemplos.
A destacar sobre todo la actuación de Yuya Ozeki y Takako Fuji en los roles de Toshio y Kayako Saeki.



Jenifer (2005) de Dario Argento 

Por qué? En el año 2005, el canal estadounidense de cable Showtime decidió dar luz verde al proyecto "Masters of horror", una serie creada por Mick Garris y formada por capítulos autoconclusivos de terror, en la misma estela de programas de culto como "Los cuentos de la cripta" o "En los límites de la realidad" ("The twilight zone"). Para ello, contrataron a grandes directores del género como Tobe Hooper ("Poltergeist", "La masacre de Texas"), Joe Dante ("Re-Animator", "Dolls"), John Carpenter ("Halloween", "La Cosa") o, por supuesto, Dario Argento, el director de esta cinta.
Hablar de Argento conlleva irremediablemente hablar del Giallo, una vertiente del cine de terror procedente de Italia que se caracteriza por sus extensas y violentas escenas repletas de sangre rodadas con cierto estilo poético que el director gusta de usar en sus obras. Buena muestra de ello son los filmes "Suspiria", "Trauma" o "Phenomena", por ejemplo. Y aunque "Jenifer" sea una película de encargo, el cineasta usa todas sus buenas armas para hacer de esta obra algo tremendamente personal. El sexo y la sensualidad casan con la violencia tanto explícita como implícita de la historia, que nos habla de un ser llamado Jenifer, cuyo rostro deformado y físico despampanante le sirven para destrozar de cualquier modo imaginable las vidas de todo aquél al que se acerca.
"Masters of horror" acabó siendo un proyecto un tanto irregular, con grandes películas pero también auténticos bodrios, y una producción a veces un tanto deficiente, a lo que tampoco ayudó el peso de la censura, que en el caso de "Jenifer" fue aplastante, eliminando varias escenas sobre todo de carácter sexual del metraje original. Pero os aseguro que, a pesar de todo y en este caso en particular, estamos ante una obra que puede levantar bien alto la cabeza.



[•REC]¹ (2007) de Jaume Balagueró y Paco Plaza

Por qué? Era inevitable hablar en esta entrada de alguna película de zombies ya que, junto a la ya citada fiebre asiática de los '00, supuso una de las corrientes más seguidas en este principio de siglo, y ello se traduce en la producción de grandes hitos del cine de género, ya sea en forma de películas originales ("28 días después"), remakes ("El amanecer de los muertos") e incluso comedias ("Zombis party").
"[•REC]¹" sigue el ejemplo del falso documental que ya utilizaron con anterioridad otras cintas como "El proyecto de la bruja de Blair" u "Holocausto caníbal" para narrarnos la historia de un contagio zombi como sólo un español podría hacerlo, en el seno de una comunidad en la que el racismo, el comportamiento burgués, el egoísmo y la soledad ya estaban ahí mucho antes de la infección. Tiene escenas efectivas que te hacen saltar del asiento, un reparto carismático con el que el espectador se puede sentir fácilmente identificado, y un juego de cámara muy logrado, algo complicado en este tipo de material, sobre todo a la hora de jugar con luces y sombras. Y todo ello además coronado con una de esas líneas en el guión que surgen cada cierto tiempo e ipso facto pasan a formar parte de las anales de la historia del cine: "Pablo, grábalo todo. Por tu puta madre."



Zombie strippers (2008) de Jay Lee

Por qué? Y para cerrar esta edición de Monster Box, y tras haber hablado de blockbusters, cine español y asiático y telefilms, nos centramos en una cinta 100% B, en la que encontramos todos los ingredientes que han hecho famoso a este tipo de cine: terror, comedia negra, mucha sangre y entrañas y, sobre todo, mujeres ligeras de cascos y de ropa, una de las señas que parece que más se está perdiendo por el camino, aunque aquí no sea el caso.
La película responde al siguiente interrogante: "¿Y qué ocurriría en un local de striptease si llegara el holocausto zombi?". Y la respuesta es un despropósito de película, en el buen sentido de la palabra. Tenemos a la Madame rusa que no para de contar lo dura que es la vida de una stripper en su duro país, un Robert Englund que nos ha sido metido con calzador pero cuya presencia agradecemos, soldados dispuestos a dar la vida por su país en clave de sorna y mucha mujerzuela valiéndose de todas las habilidades adquiridas gracias a su trabajo para ser lo mejor zombis posible.
Atentos a la escena de las bolas de billar, ¡es una imagen que tardaréis tiempo en olvidar!


2 de marzo de 2012

Doctor Who, o cómo morir y renovarse

Ya era hora de rescatar del ostracismo este humilde blog, y qué mejor forma de hacerlo que hablando de una de las más populares series de ciencia-ficción de la historia de la televisión, en la que además está inspirado el título de este blog.

David Tennant, el 10º Doctor
"Doctor Who" es la serie fantástica más longeva de la televisión británica, con 784 episodios a sus espaldas, a los que habría que añadir cuatro especiales para la beneficencia, dos miniseries animadas y cuatro spin-off, siendo el más conocido de ellos "Torchwood" (cuyo título es un anagrama del de la serie de la que deriva). Y el motivo de su éxito es que se trata de un programa que, además de contar con un cuidado trabajo de producción y unos excelentes guiones, ha sabido renovarse y adaptarse a las distintas épocas en las que se ha emitido, convirtiendo a su protagonista en todo un icono de la cultura contemporánea en Reino Unido. ¿Pero quién es este "Doctor"?

El 23 de Noviembre de 1963, la BBC emitía "An unearthly child", el primer capítulo de la saga, en el que, tras una inquietante y tétrica cabecera, nos presentaban al "Doctor", un enigmático personaje del que poco o nada sabíamos aparte de que se trataba de un viajero espacio-temporal que visitaba distintos planetas y épocas a bordo de una nave llamada TARDIS (siglas de "Time And Relative Dimension In Space" - "Tiempo Y Dimensión Relativa En El Espacio" en castellano), y poco a poco, a lo largo de las temporadas, fuimos aprendiendo más acerca del origen, la vida y los logros de este personaje.
El Doctor es un habitante del planeta Gallifrey, perteneciente a una de las razas más poderosas y temidas del universo, los Señores del Tiempo, de carácter manipulador y belicista, lo que les ha llevado a granjearse la enemistad de muchas otras culturas a lo largo y ancho de la galaxia. Nuestro protagonista, en completo desacuerdo con los objetivos destructivos e imperialistas de sus congéneres, decide un buen día partir de su planeta natal para vivir aventuras, ajeno a su raza, salvando vidas y deshaciendo entuertos (que muchas veces él mismo ha propiciado), siempre y cuando sus acciones no afecten al continuo espacio-tiempo.
Interior de la TARDIS
El Doctor, al igual que el resto de su especie, posee la extraordinaria habilidad de regenerarse, es decir, modificar y renovar su forma humana y aspecto en momentos cercanos a la muerte, para así eludirla, por lo que su existencia es antinaturalmente longeva. Éste fue un giro de tuerca bastante habilidoso por parte de los responsables de la serie que, al ver el éxito de ésta, buscaron una alternativa para poder continuar un programa que gira en torno a un único personaje aunque su actor principal decidiera abandonarlo. Además, cada cuerpo posterior parece ser más joven que el que deja atrás y su personalidad también cambia en el proceso (algo muy conveniente para que los actores no tengan que mimetizar las actuaciones de sus predecesores), aunque sus recuerdos de encarnaciones pasadas quedan intactos.
Desde ese primer capítulo y hasta el día de hoy se nos han seguido dando pistas y haciendo revelaciones acerca del personaje: sabemos que tiene esposa, hija y nieta (que curiosamente no guardan relación entre sí), que ha sido el culpable de la cuasi extinción de su raza, que su mayor enemigo, otro Señor del Tiempo llamado el Maestro, también fue su mejor amigo de la infancia... Y aunque a veces da la impresión de que ciertos datos se obvian o eliminan en pos de la historia, siempre acaban siendo parte de un plan mayor que respeta la continuidad que se ha construido durante más de cinco décadas. 

Elisabeth Sladen, aka Sarah Jane Smith
Y si hablamos del Doctor, también tendremos que nombrar a sus "Companions", compañeros de viaje, en su mayoría humanos de nuestro planeta, que de forma accidental y casual se cruzan en el camino del protagonista y deciden acompañarle buscando la aventura de sus vidas. En su origen, su rol era el de darle a la audiencia alguien con quien identificarse, personajes que fueran meros espectadores que observaran atónitos las proezas del héroe y las amenazas a las que se enfrenta igual que lo haríamos nosotros ante tamañas situaciones. Pero, como ya he comentado más arriba, la serie ha ido evolucionando, y con ello el papel que desempeñan estos compañeros se ha vuelto cada vez más proactivo, llegando a ser protagonistas absolutos de varios capítulos e incluso en algunos casos series nuevas, como ocurrió con la intrépida Sarah Jane Smith (interpretada por la tristemente fallecida Elisabeth Sladen), que tuvo la oportunidad de compartir con nosotros sus aventuras lejos del Doctor pero cerca de sus enemigos durante más de cuatro años en un spin-off, o con el irreverente y descarado Jack Harkness, también viajero temporal y líder de un escuadrón de la organización gubernamental secreta Torchwood, fundada por la mismísima Reina Victoria de Inglaterra (como pudimos ver en el capítulo "Tooth and claw" de la segunda temporada de la segunda serie de Doctor Who).

Arthur Darvill, Matt Smith y Karen Gillan en los papeles de Rory, el 11º Doctor y Amy Pond
La serie, a pesar de su constante éxito, tuvo un parón desde el 4 de Enero de 1989 que duraría hasta el 26 de Marzo de 2005, cuando el virtuoso Russell T. Davies decidió recuperar una franquicia que nunca debería haberse ido, y actualmente los actores al frente de la serie son Matt Smith como el Doctor y Karen Gillan y Arthur Darvill como sus compañeros, con la recurrente aparición estelar de la veterana en televisión Alex Kingston en el papel de la enigmática River Song, que juntos, y gracias al buen hacer del último showrunner de la serie Steven Moffat, guionista de éxitos como las series "Jekyll" y "Sherlock" o la reciente adaptación a la gran pantalla de Tintín por parte de Steven Spielberg, han conseguido darle por enésima vez (y no nos cansamos) un nuevo aire a una serie de ciencia-ficción para nada convencional, en la que reemplazan las naves espaciales y las pistolas láser por mucho sentido del humor, grotescos y divertidos personajes y, sobre todo, un gran sentido de la aventura.


Los Daleks
Por último, no puedo concluir esta reseña sin hacer mención a los enemigos por antonomasia de la serie: los Daleks.
Odiados y temidos en todo el universo, estos seres, que a simple vista parecen robots de poco funcional y algo ridícula armadura, son en realidad seres mutados creados por Davros, último superviviente del planeta Skaro, y a pesar de su apariencia, basta ver diez minutos de metraje en los que aparezcan para comprobar lo despiadados y crueles que pueden llegar a ser y que el espectador llegue a comprender el auténtico peligro que representan.
Se les supone muertos al igual que a los Señores del Tiempo, consecuencia directa de la llamada Gran Guerra del Tiempo que enfrentaba a ambas especies pero, al igual que ocurre con nuestro protagonista, algunos Daleks escaparon y planean su venganza contra el que consideran su último enemigo, el Doctor.


Y esto es todo por el momento, espero que esta reseña os anime a ver una serie de culto que por muchos está considerada el mejor programa de ciencia-ficción de la historia de la televisión. Servidor no se atrevería a decir tanto, pero desde luego es un producto de calidad, ameno y sobre todo diferente a lo que estamos acostumbrados.

30 de octubre de 2010

Monster Box, o cinco clásicos de la serie B que hay que ver

En una sociedad como la nuestra, en la que cada vez más nos acostumbran a consumir cine mainstream, blockbusters y series de televisión de dudosa continuidad, rara vez tenemos la oportunidad de que nos descubran ese otro cine que, sin embargo, casi desde el principio, ha estado ahí: la serie B. Al contrario, tiene que ser el cinéfilo el que busque y rebusque en estanterías de videoclubs, tiendas de segunda mano y (por qué no) Carrefours, intentando encontrar esa pequeña joya que pasa desaparecibida para el gran público pero que, sin embargo, sabemos que hará las delicias de nuestras pantallas, a pesar de su escasa producción (que no calidad) y sus actores wannabe.
Hoy yo os lo voy a poner un poquito más fácil, y os voy a enseñar unas cuantas películas que considero hay que ver.


Drácula (1931) de Tod Browning

Por qué?  Porque Bela Lugosi fue el primer Drácula del cine (con perdón de Max Schreck), y su actuación (ese acento, esa mirada...) creó escuela. Porque, de todos los mitos del terror que nos regaló la Universal en aquella época dorada, el Conde es de los pocos que puede presumir de brillar con luz propia. Porque es la obra más reconocida de Tod Browning, y gracias a ella dirigiría al año siguiente otra tamaña obra maestra, "Freaks". Y, sobre todo, porque la figura de este Drácula ya es leyenda.



 La mujer pantera (1941) de Jacques Tourneur

Por qué? Porque supone una crítica bastante astuta al rol del por aquel entonces denominado "sexo débil" en el cine de la época. El film trata de una mujer que teme consumar con su marido por miedo a una maldición ancestral que la condenaría a transformarse en pantera de producirse tal caso. Por lo tanto, es una mujer tímida y miedosa que reprime sus sentimientos en pos de la seguridad de su amado. Y, cuando por fin se libera, aún así es incapaz de hacer daño a la persona que más quiere, a pesar de que éste, harto de esperar, se ha abalanzado en los brazos de otra mujer.



Plan 9 from outer space (1959) de Ed Wood

Por qué? Porque Ed Wood fue considerado en su día (y hasta mucho después) el peor director de cine de la historia, y ésta su peor película, una cinta sobre extraterrestres y zombis que nos quieren invadir. Porque es un homenaje a su admirado amigo Bela Lugosi (del que hemos hablado más arriba), además de su obra póstuma. Porque, a pesar de su falta de interés por la luz, los planos, una buena fotografía, guiones bien desarrollados y actuaciones decentes, consiguió una película que ha llegado mucho más lejos que las de aquellos que le criticaban. Porque gracias a Mr. Wood la serie B es lo que es hoy en día.



Barbarella (1968) de Roger Vadim

Por qué? Porque es un icono del cine de los 60, la mujer que por fin asume el papel que le corresponde en el cine, fuerte, decidida y (muy) liberada sexualmente (impagables son detalles como las píldoras sexuales o la máquina que mata mediante orgasmos). Porque es de lo más kitsch que nos podemos encontrar en la ciencia-ficción de la época, tiene una banda sonora muy representativa de aquellos años, y, sobre todo, tiene el honor de contar con la gran Jane Fonda como protagonista.



La marca del hombre lobo (1968) de Enrique López Eguiluz

Por qué? Porque tal vez no sea la mejor, pero sí fue la primera película en la que pudimos contar con el tristemente fallecido Paul Naschy como el licántropo Waldemar Nadinsky. Porque fue estrenada en 3D, ése tan psicodélico que había antes, pero que sin embargo no daba tanto dolor de cabeza. Porque es complicado encontrar serie B española que resulte entretenida. Porque en esta película hay amor, vampiros y hombres-lobo, casi cuarenta años antes de "Crepúsculo" (este Porque es irónico, obviamente). Porque, para españoles e italianos, el nombre de Lon Chaney nos suena a canal de la TDT, pero es decir Paul Naschy y necesitamos dormir con la cabeza bajo las sábanas.


24 de octubre de 2010

Jóvenes Ocultos, o qué tenía de guay ser un vampiro en los 80

Empezaré diciendo que con esta película, al igual que pasó con Fringe y pasará con el resto de entradas, no voy a ser objetivo. Lo siento, no soy periodista, sino un fan del terror y la ciencia-ficción, y estoy aquí para hablar de las cosas que me gustan y de por qué me gustan. Para mí lo importante es explicar qué despertó mi cariño y por qué sigo atado a ellas.
Dicho esto...

Jóvenes Ocultos es a día de hoy mi obra favorita del séptimo arte. No es la mejor dirigida, ni la que tiene las mejores actuaciones que haya visto. No tiene unos decorados demasiado llamativos, carece de una producción excesiva y su banda sonora no merece un Oscar. Ni siquiera está atada a un género en particular, ya que navega en distintas aguas a medida que avanza la película. Pero en mi caso sí que me aporta lo que todos buscamos cuando nos gusta algo: tiene magia.

Su génesis es bastante curiosa: El proyecto fue ofrecido a Joel Schumacher (director de obras como "Asesinato en 8 mm", "Veronica Guerin" o las polémicas "Batman forever" y "Batman y Robin") durante una comida con Mark Canton, por aquel entonces mandamás de Warner Bros. Este hombre estaba buscando a alguien que realizase un film sobre niños vampiros, siguiendo la moda de películas como "Una pandilla alucinante" y "Los Goonies". Schumacher no quedó muy convencido por el proyecto pero, ante la insistencia de Canton, prometió pensárselo un poco antes de dar un "No" rotundo.
El realizador leyó el guión y siguió viéndolo una idea absurda. Dispuesto a llamar a Canton y darle una negativa, salió a dar un paseo, y entonces se le ocurrió la idea que daría un cambio radical al proyecto: sustituiría a los niños por adolescentes. Sexo, motos y un aire bohemio, todo ello situado en la costa de Santa Cruz, California, era lo que le hacía falta a ese proyecto para hacerlo verdaderamente interesante.
Sin consultar a nadie, Joel Schumacher empezó a preparar un dossier sobre todo lo que él quería si se iba a hacer cargo de la película: gabardinas, motos, playas..., incluso un tíovivo; y, cuando lo tuvo listo, llamó a Canton y Richard Donner, productor del film (y realizador del clásico "La profecía"), y los citó para una reunión urgente para exponerles sus ideas, con las que, visto el resultado, quedaron más que satisfechos.

En cuanto al reparto, el casting fue bastante rápido. El primero en ser seleccionado fue Kiefer Sutherland, hoy actor consagrado pero entonces un joven sin apenas experiencia, que aceptó el papel de David, líder de la banda de vampiros. Para darle la réplica como Michael, el héroe del film, contaron con Jason Patric, sobre todo recordado por sus papeles en los 90 en las películas "Sleepers" y "Speed 2".
Una vez tuvo a sus dos protagonistas, Schumacher siguió la búsqueda con la banda de vampiros, donde optó por fichar a modelos y actores poco relevantes pero con muy buena percha para el estilismo de los personajes que el director tenía en mente.
Para los adultos del film, se contrató a Edward Herrman, un curtido actor de teatro, en el papel de Max; y Dianne West, que acababa de ganar el Oscar por "Hannah y sus hermanas", para el papel de la sufrida madre de Michael.
Sólo faltaban los niños, y aquí fue dónde Donner y y Canton metieron la mano, ya que casi impusieron a Schumacher el darle el papel de Edgar Frog el "cazavampiros" a Corey Feldman, estrella infantil de los 80 gracias a grandes hits como... "Los Goonies". Y finalmente, en el papel de Sam, hermano de Michael, ficharon a Corey Haim.

Además, en el apartado técnico, se contó con el director de fotografía Michael Chapman ("Taxi driver", "Toro salvaje"), el maquillador Greg Cannom (ganador de tres Oscars) y el compositor Thomas Newman ("Cadena perpetua", "Wall-E", "American beauty"), entre otros.

Así pues, comenzó el rodaje, que duraría apenas ocho semanas, sin ningún percance pero siempre con la presión de Canton, que quería controlarlo todo de cerca, temiendo que aquello se saliese de madre y acabasen con un subproducto que tuviese que ir directamente a las estanterías de serie B de los videoclubs.

El primer pase de la película se realizó (cómo no) en un cine de Long Beach, California, con la gran sorpresa de una avalancha de fans a la espera de ver el film, algo que los productores no se explicaban, ya que no se había organizado ninguna campaña de marketing (y por aquel entonces, Internet era sólo un proyecto). Además, su estreno fue todo un éxito, quedándose a la sombra únicamente de la última de James Bond, "Alta tensión", y consiguiendo una recaudación que superaba escandalosamente el dinero que se había invertido.

Y de qué va la película?
Una madre se muda con sus dos hijos a casa del abuelo, en Santa Clara (California), donde desde hace algún tiempo, están ocurriendo desapariciones y asesinatos inexplicables. Mientras tanto, Michael, el protagonista, entra en contacto con una banda de motoristas liderada por David y acaba encaprichado de la chica de la película, entrando en una espiral de sangre, motos y rock'n'roll.

El argumento es bastante simple y predecible, pero es que estamos hablando de una película que viene a ser uno de los máximos exponentes de los 80, y es lo que vendía por aquel entonces.

Pero entonces, dónde radica la belleza de este film? Pues precisamente, en ser tan irremediablemente ochentero. Tenemos playas, motos, adolescentes a menudo más astutos que los adultos, unos looks endiabladamente desfasados hoy en día, pero que quedan tan bien en la cinta... En definitiva, una estética irresistible para todo buen fan de la época dorada de Madonna y Michael, acompañada de unas no espléndidas pero sí correctas actuaciones, dirección y fotografía.

En cuanto a su banda sonora, es rock del bueno, del que ya no se hace, desde las impecables versiones de éxitos como "Don't let the sun go down on me" o "People are strange" hasta el tema principal de la película "Cry little sister", amén de la colaboración de grandes intérpretes como INXS, Echo and the Bunnymen y Lou Gramm, y un score repleto de esos sintetizadores tan típicos de la época.

Además, la película está llena de homenajes que harán las delicias al cinéfilo del cine de terror y al friki en general: cómics, videoclubs, carteles de cine casi a cada plano...

Sería imposible encasillar la cinta en un género en particular, ya que aquí encontraremos cine fántastico pero que también bebe de la comedia, la acción e incluso juguetea en algún momento con el erotismo.
Una cosa sí que está clara: estamos ante la primera película de vampiros adolescentes.

Por último, destacar que a día de hoy la película cuenta con dos secuelas lanzadas directamente en DVD (la primera de ellas, "The tribe", rescató del olvido a Corey Feldman y generó las mejores ventas del 2008; la segunda, "The thirst", acaba de ser estrenada), así como un cómic que sirve de puente entre la primera y la segunda parte.

En definitiva, "Jóvenes Ocultos" es una pequeña obra maestra para los fans del cine de los 80, pero también para los fans de Sutherland (que la considera su mayor orgullo en el cine), del humor, del fantástico y, en definitiva, del cine en general.